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(Ilustración del Libro “Exploradores Emocionales – Editorial Parramón – Autores: Mercé Conangla y Jaume Soler – Ilustraciones Paloma Valdivia)


Ecoaventura para niños y niñas.

Cuando la UNESCO planteó a través del Informe Delors soluciones alternativas para la educación de este siglo hablaba de cuatro pilares básicos de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir, y aprender a ser.

En la escuela, nos hemos ocupado principalmente de los dos primeros, aunque ¿cuál está siendo el espacio y el tiempo que dedicamos a los dos últimos? Aprender a ser se refiere, según el citado informe, al desarrollo global de cada persona: cuerpo, mente, inteligencia, sensibilidad, sentido estético, responsabilidad individual, espiritualidad,etc. Aprender a convivir, en una sociedad multicultural, nos invita además, a acoger y aceptar al otro, así como a descubrir aquello que tenemos en común. Aunque todo esto será difícil si antes no nos descubrimos a nosotros mismos, y proponemos a las nuevas generaciones a que hagan lo mismo.

Los educadores y las familias tenemos la responsabilidad de emprender un nuevo modo de hacer lo de siempre y desde el Instituto de Ecología Emocional pensamos que esto no será posible, si nosotros mismos educadores y padres no nos sumergimos en un proceso personal de encontrar sentido a lo que hacemos y también sentido a lo que somos.

Exploradores Emocionales es una  invitación a la reflexión, al debate, al desarrollo de la creatividad y a compartir experiencias que permitan pasar a la acción de mejora. Sólo si somos conscientes de que algo es valioso lo protegeremos, lo cuidaremos, lo respetaremos y conseguiremos que crezca.
Es un programa que pretende animar a los niños y niñas de entre 8 y 12 años a que se conviertan en “ecologistas emocionales”, personas que trabajen de forma decidida y responsable para ser mejores, para dejar un mundo mejor a quienes les seguirán y que ayuden a crecer a los demás.

La salvación de nuestro mundo se encuentra
en el corazón de las personas, en su modestia,
responsabilidad y capacidad de reflexión”
Vaclav Havel